
Existen feroces luchas, despiadadas batallas cuya única baja es el orgullo del vencido. Batallas en las que no se escucha el rechinar de las espadas, ni el estrépito de los fusiles, tan solo el ruido sordo de la madera pisando [...]

Existen feroces luchas, despiadadas batallas cuya única baja es el orgullo del vencido. Batallas en las que no se escucha el rechinar de las espadas, ni el estrépito de los fusiles, tan solo el ruido sordo de la madera pisando [...]