Para bien o para mal, Xbox 360 se ha convertido en el centro de mi, permitidme la expresión, “ocio digital”. Gracias a esta consola puedo jugar a un juego de última generación con o contra un amigo, ver películas en alta definición (previa conversión desde mkv a mp4) inalámbricamente desde un ordenador que se encuentra en otra habitación, poner música de fondo mientras ceno con amigos o incluso enseñar mi biblioteca de fotos a invitados. Quien no conozca el sistema, deduciría al leer estas lineas que, a priori, se trata de una excelente máquina de entretenimiento. Sin embargo, toda la experiencia se va al garete por la más que cuestionable política de Microsoft de reducir costes menoscabando un nivel de calidad que, supuestamente, paga el cliente.
Lo peor de todo, es que en la actualidad, no se trata de un hecho aislado. Y nosotros, los clientes, tenemos nuestra parte de culpa por tolerar semejantes atropellos.
Imaginemos por ejemplo, el caso de los programas de ordenador. Hoy en día, es bastante habitual comercializar software en estado beta, entendiendo como tal aquel estadio de desarrollo en el que pese a haberse alcanzado todas las funcionalidades previstas, existen numerosos errores de programación. Aún así, gracias a la naturaleza misma del software y a la comodidad que supone internet, la solución de estos errores supone, dentro de lo que cabe, un mal menor. Pero lo que resulta absolutamente intolerable, es comercializar hardware inacabado, en estado beta. Y eso es lo que ha hecho y todavía hace Microsoft con su Xbox 360.
Hoy me disponía a ver una película, cuando al encender la consola, han aparecido, no las tristemente famosas tres luces rojas, sino la cuarta luz roja parpadeante y un mensaje en la pantalla indicando que me pusiera en contacto con el servicio técnico de microsoft junto con un código de error “E73″. Lo primero que he hecho, es buscar información en Google sobre ese error en concreto; hay quien dice que se trata de un problema con el puerto ethernet de la consola, otros con el chip codificador de video HANA… No importa demasiado de que se trata, pues el resultado es el mismo: la consola no funciona.
Viendo que no había una solución casera y fiable al problema, he llamado al servicio técnico de Microsoft, y me han indicado el procedimiento a seguir para enviar la consola a Alemania, al centro de reparación de Microsoft.
El servicio técnico que he recibido hasta ahora ha sido de lo más correcto, pero resulta patético que sea, en la mayoría de los incidentes, prescindible. Me refiero a que debido a la negligencia del gigante de Redmond durante el desarrollo y testeo de la videoconsola, ahora ambas partes salimos perdiendo: tanto Microsoft que ha perdido miles de millones de dólares extendiendo la garantía a tres años, como la enorme cantidad de usuarios que se ven privados de disfrutar de algo que han pagado, durante varias semanas, además obviamente, de las molestias ocasionadas.
Para más inri este día 20 de Febrero, será lanzado Street Fighter IV, y no podré jugarlo hasta dentro de unas cuantas semanas :_(
ACTUALIZACIÓN: Ya me han devuelto la consola, o mejor dicho, me la han reemplazado por una nueva. Lo dicho, el servicio técnico de Microsoft funciona muy bien, pero es una pena que se tenga que recurrir a él tan a menudo.