Entrevista a Leopoldo Abadia

1 de octubre de 2008 /

Hace algún tiempo escribí una entrada (“El porqué de la economía actual“) reseñando un texto escrito por Leopoldo Abadía, un ingeniero jubilado, que trataba de explicar las razones de la ya por aquel entonces grave crisis económica. Pues bien, el señor Abadía ha concedido una entrevista televisiva dónde explica de forma resumida, amena y brillante lo que ya había escrito:

Primera parte:

En cuanto encuentre la segunda parte de la entrevista actualizaré esta entrada.

ACTUALIZACIÓN: Segunda parte añadida. Gracias a Harlock por el aviso.

Segunda parte:

Via Insight Creativos.

El porqué de la economía actual

1 de mayo de 2008 /

Vientos de crisis financiera azotan la sociedad actual. Un vistazo rápido apunta a un claro culpable; el mercado inmobiliario. Sin embargo, si se intenta indagar un poco más sobre los orígenes del problema, uno acaba envuelto en un turbio laberinto informativo del que es imposible sacar nada en claro.
Por fortuna, de vez en cuando surgen mentes inspiradas que, a priori sin una formación adecuada para ello, son capaces de arrojar algo de luz sobre estos fantasmas, de explicar con palabras más o menos llanas, aquello que en lo que divagan y se pierden muchos profesores, analistas financieros y demás profesionales que se ganan la vida con ese juego de azar que resulta ser la economia, “ciencia del dinero”.

Leopoldo Abadía, un ingeniero industrial de 75 años y ex profesor de política de empresa, elaboró, para su uso y disfrute, para poner en orden sus propias dudas e ideas algo parecido a un diccionario que tratara de explicar las causas y el estado de la economía actual.
Si queréis vislumbrar al menos, el porqué no podéis acceder a la propiedad de una vivienda, o por qué las letras de la hipoteca aprietan más y más cada mes, os recomiendo encarecidamente su lectura. A modo de resumen en pocas palabras, el texto apunta como causantes de la situación actual los trapicheos financieros de las entidades bancarias que, gracias, o más bien por culpa, de la globalización, los efectos de su avaricia se han extendido por todo el mundo.

Via El Confidencial.