El vídeo en la web; flash y html5

8 de Febrero de 2010 /

Hace algunos años, la reproducción de vídeos en páginas web era poco menos que una excentricidad, una apuesta más que arriesgada para unos pocos y osados webmasters. La banda ancha todavía estava en pañales y la existencia de multitud de plugins, no demasiado extendidos, repartiéndose el escaso mercado existente, no ayudaba demasiado a una posibile estandarización (aunque fuera “de facto”) del vídeo en internet.

Pequeño parentésis para los ajenos al “argot tecnológico” utilizado en internet:
Un “plugin” es una aplicación complementaria que se encarga de añadir una nueva funcionalidad a otro programa principal (en este caso un navegador), como puede ser por ejemplo, el plugin de Flash.
Un “códec” por otra parte, es una especificación capaz de transformar un flujo de datos en, en este caso, un vídeo.

Hasta la llegada de Flash, si un webmaster quería mostrar un vídeo en su página web, tenía que decantarse por algunos de los plugins existentes, como los de Windows Media, Real Video o Quicktime. Plugins poco extendidos que, de ningún modo, podían garantizar la visualización generalizada del vídeo por parte de los visitantes de su página web. Sin embargo, Adobe, en una jugada que solo puede juzgarse de visionaria, aprovechó que su ligero y extendidísimo plugin de Flash, instalado en más del 99% de los navegadores, y decidió implementar la visualización de vídeos desde el mismo. En cuestión de poco tiempo, webmasters de toda la red, desde pequeños portales, hasta gigantes de la talla de Youtube, pasando por las omnipresentes páginas pornográficas, utilizaban Flash para mostrar sus contenidos y llegar así, a la práctica totalidad de los usuarios que visitaran sus dominios. Adobe, reinaba sin oposición alguna, en el sector de los vídeos a través de internet. No obstante, el tiempo fue pasando, y el rey se durmió en los laureles: fallos de seguridad, aceleración por hardware llegó tarde y mal, y unas versiones para Mac y Linux que adolecen de un rendimiento solo calificable como deficiente. Como colofón a este cúmulo de circunstancias que no hacen sino impulsar un cambio, todos estos motivos (o excusas) han sido aprovechadas por Apple para defender la ausencia de Flash en su dispositivo más extendido, el iPhone.

Todas estas carencias han provocado que empiece a sonar cada vez con más fuerza, una nueva solución: la utilización de HTML5 y el tag <video>. Las bondades del html5 en cuánto a vídeo se refiere, son muchas, pero dos destacan sobre las demás: Para empezar se trata de un sistema abierto, por lo que deja de dependerse de un plugin propietario (flash) y por otra parte, será, presumiblemente, adoptado por las próximas versiones de todos los navegadores existentes, algunos de los cuales incluso ya han anunciado que incorporarán la aceleración a través de hardware de la reproducción de los vídeos, algo especialmente necesario para una reproducción fluída del contenido en alta definición.

A menos que Adobe dé un golpe de efecto de última hora, la utilización de Flash y, como consecuencia de ello, una parte primordial de su peso en la red, tienen los días contados.
La implantación de HTML5, supondrá un golpe mortal para Adobe y su tecnología Flash. A día de hoy, la inmensa mayoría de los videos embebidos en páginas web, utilizan Flash para que puedan ser reproducidos. Sin embargo, el estándar html5, que poco a poco irá implantándose, gracias a la etiqueta <video> que permite reproducir videos en cualquier página web sin necesidad de utilizar el plugin de flash (ni ningún otro).

Aún así, cabe decir, que pese a lo prometedora de la solución del video embebido a través de HTML5, y por lo que personalmente he podido experimentar, todavía está un poco verde, con problemas importantes respecto a estabilidad y rendimiento.

Otro problema digno de mención es que, debido a las presiones de Apple y Microsoft, la especificación del estándar html5 no contempla la utilización de ningún códec concreto. A día de hoy, por tanto, ni si quiera los diferentes navegadores se ponen de acuerdo en el modo de implementar el estándar. No pocos expertos afirman que el “códec” a utilizar, es el nuevo campo de batalla en la guerra de los navegadores. Con Google enfrentado incluso a Mozilla, pues esta última, junto a Opera, defiende a capa y espada el soporte para un único códec libre y gratuito (ogg vorbis y theora) en frente del más extendido y de mayor calidad denominado H264, códec utilizado por YouTube (y por la mayor parte de sitios en internet dedicados al vídeo). Hay que señalar que Google, con Chrome, soporta ambos códecs, sin embargo todos sus vídeos de Youtube están codificados íntegramente en h264, de tal forma que, de momento, no serían reproducibles, a través de html5, por Mozilla Firefox pero si por Google Chrome.

Todavía no se sabe quien dará su brazo a torcer, si Google arriesgándose a perder a todos los visitantes que utilicen el navegador del zorro rojo o Mozilla arriesgándose a perder una gran parte de sus usuarios.

Opera Unite, el navegador como servidor

16 de Junio de 2009 /

Hasta ahora, los usuarios de internet, o por lo menos la práctica totalidad de nosotros, si queriamos ofrecer contenido a otros usuarios, debiamos hacerlo a través de terceras máquinas, a través de los denominados servidores, ya fueran servidores de hosting cuando escribimos un blog, mediante flickr si compartimos fotos o youtube cuando queremos mostrar un video.

Opera Unite es el nombre de la nueva tecnología de Opera que convierte al browser noruego en un servidor; un servidor de música, de fotografías, de textos, de archivos o incluso un servidor web. Además, gracias a la API de Opera Unite, cualquier desarrollador podrá implementar sus propios servicios (los Opera Unite Services), por lo que no me extrañaría que en breve aparezcan nuevas aplicaciones tales como editores de texto colaborativo, reproductores de video a través de streaming o incluso juegos (obviamente pienso más en un juego de ajedrez que en un Call of Duty).

La idea es que si queremos ofrecer algo a alguien simplemente les enviamos la dirección directa del servidor Opera Unite de nuestra máquina (algo asi como “unite://usuario.operaunite.com/”) y ellos puedan acceder directamente al contenido sin pasar por servidores intermediarios. Por ejemplo, si queremos compartir las fotos de nuestras últimas vacaciones con un pariente que vive en el extranjero, ya no sería necesario que subieramos una cantidad ingente de megas a flickr, nuestro pariente podría acceder directamente a las fotografías con la única limitación, en cuanto a velocidad, de nuestras conexiones.

Habrá quien intente contraponer esta tecnología con la tan manida nube, o quien incluso vea a Opera como competéncia hacia los servidores tradicionales, pero en realidad es un servicio complementario. Tener una página web y aspirar a tener un número decente de visitas hace imprescindible disponer un servidor tradicional, de un hosting que nos garantice una cierta fiabilidad, que esté siempre en funcionamiento y que tenga la suficiente capacidad para albergar un número considerable de usuarios simultáneamente. Sin embargo, para compartir archivos con amigos o usuarios puntuales, o incluso para acceder a nuestros archivos desde diferentes máquinas (incluso desde dispositivos móviles), es una solución fácil, cómoda y rápida.

Opera siempre ha innovado los navegadores web. Las pestañas, el “Speed Dial” o los gestos de ratón han sido implementados posteriormente por otros browsers. Y pese a todo, dista mucho de gozar de la popularidad que merece. Quizás este nuevo servicio sea una característica muy rádical, un valor demasiado añadido para que sea copiado masivamente, pero ojalá ayude a la compañía nórdica a conseguir la cuota de mercado que sus innovaciones le hacen merecer.

Análisis de Opera 9.6

16 de Octubre de 2008 /

Siempre he considerado a Opera un navegador excelente. Rápido, estable, respetuoso con los estándares y pionero en implementar muchas prestaciones que después han copiado o desarrollado el resto de navegadores. Por eso no acabo de entender porqué no tiene las cuotas de popularidad del resto de sus rivales.

La nueva versión 9.6, sin demasiadas innovaciones destacables, sí que supone un perfeccionamiento de las características que le han hecho estar a la vanguardia de esta clase de programas. Destacan las siguientes:

  • Opera Link: Sincroniza marcadores, historial, búsquedas y notas no solo entre diferentes ordenadores que ejecutan Opera sino incluso entre ordenadores y dispositivos portátiles como teléfonos móviles o PDA’s.
  • Mouse Gestures o gestós del ratón. Desde que los descubrí se han convertido en un indispensable de mi navegación diaria. Agiliza enormemente el proceso de retroceder entre páginas, cerrar pestañas, recargar páginas y demás acciones habituales.
  • Administrador de sesiones: Poder guardar todas las páginas abiertas durante la búsqueda de un tema concreto (por ejemplo un viaje o la compre de un producto) es una delicia.
  • M2, cliente de correo: Muy perfeccionado, con el inconveniente o ventaja (según el uusario) de estar integrado en el propio navegador. Algunas de sus características ,como la respuesta rápida o en cierto modo las estiquetas, fueron copiadas por otros servicios como el archiconocido GMail.
  • Administrador de contraseñas: La varita mágica es una forma segura, eficaz y usable de recordar nuestras contraseñas. Preferible al sistema, un tanto tosco, de Firefox.
  • Speed dial: En realidad no es nada del otro mundo, pero tener una especie de miniaturas de los enlaces que más visitamos cada vez que abrimos una nueva página o pestaña es práctico y nada intrusivo.
  • Diccionario, enciclopedia y traductor integrado en el menú contextual. Utilísimo, sobretodo si, como yo, navegáis bastante por páginas extranjeras y vuestro dominio del idioma de shakespeare no es nada del otro jueves.
  • Búsqueda rápida de página a través de una sola tecla (la tecla “.”).
  • Quickfind: Algo así como la Awesomebar de Firefox 3 pero elevada al cuadrado, pues permite encontrar una url que previamente hemos visitado simplemente tecleando cualquier palabra que hubiera en su contenido, y no solo en el titulo de la página.

Sin embargo también tiene aspectos negativos, algunos más que otros:

  • El motor de render, pese a ser uno de los más rápidos y avanzados, es incapaz de mostrar correctamente ciertas webs. Probablemente en la mayoría de las webs esto sea un problema originado por los propios desarrolladores, al utilizar técnicas no estándars y no testear, ni si quiera probar, las páginas (soy consciente del tedio que supone) en este navegador.
  • Las extensiones de Firefox son un gran invento que dota al navegador de una flexibilidad y unos niveles de personalización sin parangón. Incluso Google Chrome ha anunciado que también implementará un sistema de extensiones, aunque haciendo especial hincapié en la estabilidad. En cambio los widgets de Opera son poco menos que una curiosidad.
    He leído una entrevista en la que uno de los desarrolladores de Opera deja entrever que en el futuro implementarán un sistema similar, que incluso actualmente es posible de realizar extensiones, pero es una característica muy poco documentada. Tal vez un SDK, como han hecho con los widgets, solventara el problema.
    De todas formas, es cierto que muchas extensiones que instalan los usuarios de Firefox, son características ya implementadas en Opera de serie.
  • Algunas características, como la personalización del menú contextual, son complejas de modificar pues carecen de interfaz de usuario y se han de editar archivos de texto de cierta complejidad e inaccesabilidad.
  • La combinación de teclas para abrir un enlace en una nueva pestaña en segundo plano debería ser personalizable, por aquello de mantener una cierta coherencia entre los navegadores.
  • La ampliación del navegador (la lupa), ha quedado un tanto desfasada. A diferencia de Firefox por ejemplo, las imágenes ampliadas se muestran sin suavizado, sin ningún tipo de filtro bilineal o similar.
  • El cliente de Bit Torrent, al contraro que el de Mail (M2), no puede competir con programas especializados.
  • El corrector ortográfico no va resaltando los errores mientras escribimos sino que es necesario realizar una corrección completa una vez hemos acabado de escribir.

Y también algunos problemas específicos de la versión para Mac OSX:

  • Imposibilidad de efectuar autoscroll mediante botón central del ratón o en su defecto, puesto que en Mac se suele utilizar para mostrar el Dashboard, mediante combinación de teclado y mouse (en Firefox, por ejemplo se realiza a través de la combinación “Command + Botón central del ratón”).
  • Algunas páginas de videos en Flash, como el canal HD de Vimeo o Joost, se visualizan lentas y poco fluídas, incluso en equipos potentes. No he podido confirmar si este error también sucede en Windows.
  • Ha desaparecido el scroll suave (aka Smooth scrolling).

En cuanto a su relativa falta de popularidad, parece que están empezando a moverse. Son coscientes de que la los propios usuarios son la mejor herramienta de marketing, y en esta página animan a los mismos a difundir Opera, algo parecido a la inciativa Spread Firefox. Incluso ponen a la disposición de los bloguers simpáticos videos como este:

Finalmente una observación personal. Opera es un navegador. Un navegador es un programa que permite visualizar páginas web. Asi de simple. Por eso resulta curioso que un software, a priori tan generalista pero que en ocasiones acompaña a los usuarios durante muchas horas al dia, no se libre de las rencillas de “fanboys” mostrándose partidarios y defensores a ultranza uno u otro navegador.
En definitiva, os recomiendo que le déis una oportunidad. No os arrepentiréis.

Howjsay o como se pronuncia cualquier palabra en inglés

13 de Diciembre de 2006 /

Siempre me ha fascinado la de puertas que puede abrir el saber inglés. Realmente, tener estudios universitarios y algún título que acredite elevados conocimientos del idioma de shakespeare te otorga muchisimas poibilidades de viajar gratis, o sea, de obtener una beca para estudiar o incluso trabajar en el extranjero.
Así que desde hace unos meses, he empezado a estudiar inglés más o menos en serio. Además de estar viendo Smallville o Prison Break en versión original, este año he empezado tercero en la escuela oficial de idiomas y me gustaría, algún dia no muy lejano, superar el examen TOEFL, requisito indispensable para solicitar una gran cantidad de becas.

¿Y para que os he soltado este rollo? Pues básicamente para introduciros Howjsay, una web que permite escuchar la pronunciación en inglés de cualquier palabra que introduzcamos.

Por cierto, como crítica negativa, decir que no funciona correctamente en Opera, pues el sonido se corta.

Elpais.com se renueva. En Opera se ve mal.

23 de Noviembre de 2006 /

Me parece lamentable como una página de la categoría de elpais.com, pese a su profunda renovación a lo web 2.0 (nuevo diseño, resolución minima de 1024×768, mayor protagonismo de los usuarios…etc), no se visualice correctamente en el tercer navegador en discordia, Opera.
Simplemente el layout no se muestra correctamente. En estas fotos podéis ver a que me refiero:

elpais.com en firefox elpais.com en opera

Espero que lo solucionen pronto.

Actualización: No sé si sería un fallo con el html de ese día concreto o simplemente ya han solucionado el problema, el caso es que a día de hoy (sábado 25 de Noviembre), la portada ya se ve correctamente en Opera.

Explorer 7 y Firefox 2

30 de Octubre de 2006 /

Ya están aquí las nuevas y esperadísimas versiones de los dos navegadores más utilizados del mundo.

Internet Explorer 7, tras multitud de años sin actualizarse, incorpora muchas novedades, aunque en realidad prácticamente son las mismas que llevan ofreciendo opera, mozilla o incluso netscape desde hace siglos. Principalmente se trata de navegación por tabs, lector rss, y una mayor cumplimiento de los estándares, sobretodo de css… al fin! Desgraciadamente todavía no está disponible la versión en español, por lo que aún no me he decidio a probarlo. En realidad, no he tenido ninguna necesidad de instalarlo.

Por su parte la nueva versión de Firefox no supone un cambio tan radical como con el producto de Microsoft, pero si que aporta algunas novedades que no hacen sino consolidar su posición como el navegador más popular del panorama actual. Esto es mejor gestión de la memoria, un nuevo aspecto gráfico, mejoras en los tabs, posibilidad de restaurar la sesión tras un cuelgue, listas antiphishing y poca cosa más. Parece más bien una versión 1.6 que 2.0 y creo que a excepción del sistema antiphishing, no aporta ninguna funcionalidad que no pudiera obtenerse en versiones anteriores a través de extensiones, pero aún así se trata de un gran producto.

Cabe destacar que los cambios de Internet Explorer en el cumplimiento de los estándares de la w3c, pese a no suponer una revolución ni un cambio radical, han provocado que millones y millones de sitios, dejen de funcionar correctamente en la nueva versión de este navegador. Ver para creer. Tanto tiempo presionando a Microsoft para que cumpla los estándares y ahora que empieza a hacerlo, esto provoca que salga a la luz el mal funcionamiento de tantos millones de sitios.

Yo mientras tanto seguiré con mi Opera, que después de darle una oportunidad he visto que va funciona de maravilla. Es bonito, ligero, muy compatible y lo tiene prácticamente todo. Ya no tengo que perder días y días configurándo el navegador a mi gusto mediante extensiones.

Opera 9 Final

21 de Junio de 2006 /

La versión final de Opera 9 ya está disponible.
Si alguno de vosotros no lo conoce, os diré que se trata de un navegador web fabuloso. Es rápido, potente, ligero, completo y el más respetuoso con los estándares (pasa el acid test 2, tiene soporte para css2, parcialmente para css3 y para el formato vectorial libre SVG). Además desde hace algunos meses es totalmente gratuito.
Como novedades más relevantes de esta versión destaca la posibilidad de efectuar descargas Bit Torrent y los widgets, pequeñas aplicaciones al más puro estilo konfabulator o dashboard.

Hace tiempo que probé Opera, incluso estuve pensando seriamente en convertirlo en mi navegador predeterminado hasta que finalmente me decanté por Firefox.
Opera, aunque es excelente, carece de dos elemento esenciales para entrar de verdad en la actual batalla de navegadores. Para empezar que sea código abierto. Sí, ya sé que Internet Explorer tampoco lo es, pero éste juega otras bazas (principalmente que viene con el sistema operativo). Puede que esto para el usuario de a pie carezca de demasiada importancia pero, además del “neoromanticismo friki” que existe en la actualidad con el movimiento open source, es una gran forma de incentivar la creación de una importante comunidad desarrolladora que lo apoye y sobretodo, que lo difunda.
Y la segunda y principal causa para que nunca acabe de triunfar es su falta de extensiones. Eso es lo que hace a firefox tan tremendamente flexible. En este sentido, via error500.net me entero que en opera también existen un sucedáneo de extensiones, pero desgraciadamente son mucho más limitadas que en firefox. Podéis acceder a ellas desde userJS.org

Descargar Opera 9 Final