Últimamente los productos y servicios que se venden enXbox Liveson caros, rídiculamente caros. Puedo entender, hasta cierto punto, que todavía cobren una cuota por un servicio, el multijugador online que, tradicionalmente, al menos en cuánto a calidad y estabilidad de conexión, no tenía parangón en las opciones gratuitas de la competencia. Sin embargo, lo que roza lo absurdo, es el novedoso, revolucionario e imprescindible (nótese la ironía) contenido que nos cobran a unos precios desorbitados. Me refiero concretamente a los nuevos vestuarios “premium” para nuestros avatares. Prácticamente 4 € (320 Microsoft Points) por un traje virtual, por un atuendo “de mentira”, por algo que, lejos del limitado coleccionismo virtual, no ofrece ningún otro reclamo.
Entiendo que cada cuál es libre de comprar y vender lo que quiera (dentro de los límites legales) y que siempre ha existido nicho en el mercado para artículos más o menos de lujo pero sobretodo extravagantes. Aunque lo verdaderamente extraño no es la creciente masificación del comercio de este tipo de artículos, sino que exista una gran masa de consumidores para semejantes estúpideces objetos de consumo.
Personalmente me gustan los accesorios para los avatares, pero, por favor… ¿casi 4 euros por un disfraz para nuestro “muñeco”? ¿Es eso lo que entendían por “microtransacciones”? Quizás 50 céntimos o un euro sería un precio más razonable. Quizás incluso podríamos comprarlos o acceder a ellos a través de los logros. Quizás algún día Microsoft acabe convirtiéndose en una ONG…
Indudablemente la noticia con mayor repercusión mediática de la edición de este año de la feria de videojuegos E3, ha sido la presentación del Project Natal por parte de Microsoft, un accesorio para Xbox 360 que será comercializado a principios del 2010.
Siguiendo la estela de la exitosa Wii de Nintendo, Project Natal prentende revolucionar la forma de jugar a videojuegos, pero esta vez prescindiendo de cualquier controlador. Nostros mismos, a través de nuestro cuerpo, controlaremos directamente cada título. Para ello el sistema utilizará una combinación de sensor de movimientos, cámara de video y micrófono omnidireccional en un mismo aparato. Podéis ver a que me refiero en este video de demostración:
Si la cosa funciona bien, si el sistema es preciso y la respuesta instantánea, independientemente de las condiciones ambientales o estructurales de la habitación en la que se encuentra (cosa que todavía está por ver), su éxito parece asegurado. Por primera vez podríamos disfrutar del últimamente tan manido concepto de realidad aumentada de forma efectiva, algo que hasta ahora solo se había visto el el cine de ciencia ficción.
Sin embargo existe un aspecto siempre se escapa del foco de interés de las comañías desarrolladoras de sistemas de entretenimiento: la accesibilidad.
Me ha parecido cuánto menos paradójico que en la presentación del Project Natal, el portavoz de Microsoft mencionara que los controladores tradicionales no eran más que una barrera entre el jugador y el juego, porque la realidad es que para personas con ciertas discapacidades, especialmente discapacidades locomotrices, un controlador, un gamepad, un joystick o como lo queráis llamar, puede ser un instrumento genial y más que óptimo para divertirse compitiendo, de tú a tú, con otras personas, con o sin discapacidad, en igualdad de condiciones.
Soy consciente de que el ábanico de posibles discapacidades que puede sufrir el potencial jugador es demasiado elevado como para contemplarlas todas, pero eso no exime a las empresas de intentar suplir un buen número de ellas. Por ejemplo, además de las discapacidades locomotrices mencionadas, ciertas deficiencias auditivas o visuales, serían fácilmente subsanables ofreciendo la posibilidad de modificar la frecuencia de los efectos de sonido, añadiendo paletas de colores alternativas, menús y marcadores personalizables en tipografía, color y tamaño… etc. Concesiones artísticas necesarias, características en definitiva que, a buen seguro, no supondrían un inversión económica demasiado importante para la empresa desarrolladora y que, no obstante, lograrían que millones de personas, hasta ahora lúdicamente marginadas, disfrutaran de las mismas experiencias de entretenimiento que el resto del mundo.
En realidad esto no es nuevo. En el mundo de la tecnología (y los videojuegos se nutren especialmente de ella), en las páginas web concretamente, existen normas, directrices, guias y puntuaciones (como las de la WAI o la WCAG) que permiten que incluso una persona totalmente ciega pueda acceder al contenido de una determinada página. Es más, ciertas páginas institucionales deben cumplir estos requisitos de accesibilidad.
Asi pues, las desarrolladoras tienen la obligación moral de facilitar que, prácticamente cualquiera, pueda disfrutar de sus títulos, y eso incluye el utilizar todos los medios de control que la tecnología pone a nuestro alcance, ya sean joysticks, micrófonos o, por que no, también el movimiento de nuestro cuerpo y sobretodo, no restringir un determinado juego a un solo tipo de control.
Veremos como evoluciona todo, pero un buen principio sería alguna especie de mecanismo de puntuación, visible en el la caja del juego, otorgado por algún organismo independiente en función de las posibilidades de control que ofrece el título. Tampoco estaría de más, aunque tal vez un poco complicado (por no decir utópico hoy en día) que fuera la ley, la que impulsara o incluso estableciera obligaciones para este tipo de medidas.
Esperemos que el avance tecnológico, conlleve también un todavía más necesario avance social.
Para bien o para mal, Xbox 360 se ha convertido en el centro de mi, permitidme la expresión, “ocio digital”. Gracias a esta consola puedo jugar a un juego de última generación con o contra un amigo, ver películas en alta definición (previa conversión desde mkv a mp4) inalámbricamente desde un ordenador que se encuentra en otra habitación, poner música de fondo mientras ceno con amigos o incluso enseñar mi biblioteca de fotos a invitados. Quien no conozca el sistema, deduciría al leer estas lineas que, a priori, se trata de una excelente máquina de entretenimiento. Sin embargo, toda la experiencia se va al garete por la más que cuestionable política de Microsoft de reducir costes menoscabando un nivel de calidad que, supuestamente, paga el cliente.
Lo peor de todo, es que en la actualidad, no se trata de un hecho aislado. Y nosotros, los clientes, tenemos nuestra parte de culpa por tolerar semejantes atropellos.
Imaginemos por ejemplo, el caso de los programas de ordenador. Hoy en día, es bastante habitual comercializar software en estado beta, entendiendo como tal aquel estadio de desarrollo en el que pese a haberse alcanzado todas las funcionalidades previstas, existen numerosos errores de programación. Aún así, gracias a la naturaleza misma del software y a la comodidad que supone internet, la solución de estos errores supone, dentro de lo que cabe, un mal menor. Pero lo que resulta absolutamente intolerable, es comercializar hardware inacabado, en estado beta. Y eso es lo que ha hecho y todavía hace Microsoft con su Xbox 360.
Hoy me disponía a ver una película, cuando al encender la consola, han aparecido, no las tristemente famosas tres luces rojas, sino la cuarta luz roja parpadeante y un mensaje en la pantalla indicando que me pusiera en contacto con el servicio técnico de microsoft junto con un código de error “E73″. Lo primero que he hecho, es buscar información en Google sobre ese error en concreto; hay quien dice que se trata de un problema con el puerto ethernet de la consola, otros con el chip codificador de video HANA… No importa demasiado de que se trata, pues el resultado es el mismo: la consola no funciona.
Viendo que no había una solución casera y fiable al problema, he llamado al servicio técnico de Microsoft, y me han indicado el procedimiento a seguir para enviar la consola a Alemania, al centro de reparación de Microsoft.
El servicio técnico que he recibido hasta ahora ha sido de lo más correcto, pero resulta patético que sea, en la mayoría de los incidentes, prescindible. Me refiero a que debido a la negligencia del gigante de Redmond durante el desarrollo y testeo de la videoconsola, ahora ambas partes salimos perdiendo: tanto Microsoft que ha perdido miles de millones de dólares extendiendo la garantía a tres años, como la enorme cantidad de usuarios que se ven privados de disfrutar de algo que han pagado, durante varias semanas, además obviamente, de las molestias ocasionadas.
Para más inri este día 20 de Febrero, será lanzado Street Fighter IV, y no podré jugarlo hasta dentro de unas cuantas semanas :_(
ACTUALIZACIÓN: Ya me han devuelto la consola, o mejor dicho, me la han reemplazado por una nueva. Lo dicho, el servicio técnico de Microsoft funciona muy bien, pero es una pena que se tenga que recurrir a él tan a menudo.
Jack Black es un tipo singular. Actor, cómico, músico , protagonista de videojuegos y ahora también, amante infiel.
El pasado 14 de diciembre, en la gala de Spike VideoGames Awards, que él mismo presentó, se emitió un sketch dónde aparecía manteniendo relaciones intimas con… mejor lo véis vosotros mismos (XDDDDD):
Las famosas tres luces rojas de Xbox 360, también conocidas como el “anillo de la muerte” o “death ring” son la señal que ofrece la consola cuando está averiada.
Algo que debiera haber sido un síntoma aislado, se convirtió, sobretodo durante los dos primeros años de vida del sistema de Microsoft, en un problema generalizado. Tan generalizado que la propia Microsoft decidió extender el periodo de garantía hasta los tres años, admeás de reparar o reemplazar gratuitamente las consolas que sufrieran el famoso anillo de la muerte. Sin embargo, nunca se conocieron las causas concretas del problema… hasta ahora.
Bryan Lewis, el analista jefe de la consultora Gartner afirma que el motivo de las tres luces rojas radica en la baja calidad de la fabricación del chip gráfico de Xbox 360, ya que en lugar de haber sido fabricado por la misma empresa que lo diseñó, ATI, el gigante de Redmond quiso ahorrarse unas cuántas decenas de millones de dólares (parece que hable de calderilla), encargando así su fabricación a una empresa Taiwanesa cuya deficiente calidad ha quedado más que demostrada, repercutiendo a Microsoft unas gastos en reparaciones, reemplazos y demás logística, de más de 1000 millones de dólares.
Después de todo, aquel slogan oficioso de Google, “Don’t be evil” no iba tan desencaminado.
Arte: “2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.”
Real Academia Español Diccionario de la Lengua Española
Dicha definición, me parece poco acertada, sobretodo debido al término “desinteresada” cuya apreciación resulta tan ingenua como deshumanizada.
Estoy convencido de que la inmensa mayoría de los artistas, y por artistas me refiero a escritores, pintores, músicos, escultores y a prácticamente a cualquier “creativo”, tanto aquellos mediocres como geniales, desean que su obra sea apreciada, difundida, admirada y valorada.
Por lo demás, dentro de dicha definición encajarían algunos algunos videojuegos que más bien deberían denominarse algo así como “obras de arte interactivo”. Uno de esos títulos es Mass effect, disponible en Xbox 360 y PC.
Con una apartado audiovisual de ensueño, gracias al motor Unreal Engine 3, la obra de Bioware representa un universo enorme, repleto de planetas enteros que explorar, con unos personajes, tanto humanos como extraterrestres, modelados con un mimo y un detalle más que sobresalientes.
Pero lo que verdaderamente se lleva la palma, lo que hace empequeñecer la nomenclatura de “videojuego” dada a esta obra, es la historia, el guión. No voy a desvelar los detalles del mismo, pues para eso tenéis su correspondiente artículo de la Wikipedia, pero si deciros que está muy por encima de la mayoría de series televisivas de ciencia ficción, digna de cualquier best-seller.
Como muchas obras de arte, o mejor dicho, como las obras de arte de los tiempos de la Inquisición, no está exenta de intentos absurdos de censura. Intentos de censura causados por una descafeinada escena de cama que levantó ampollas en la fanática moral cristiana del nuevo continente. No faltaron incluso, las declaraciones de una psicóloga de tres al cuarto que demonizó al juego, sin haber visto si quiera la escena objeto de polémica. Obviamente esta “profesional”, tuvo que pedir bochornosas disculpas, cuando vio la minucía por la que había abogado por la retirada del título. He aquí la escena en cuestión:
Aún así, tampoco es un juego perfecto. Por destacar alguna de los aspectos que encontré más tediosos, mencionar las diferentes opciones de diálogo entre los personajes que, además de no corresponderse siempre con lo que acaban hablando, en ocasiones todas llevan al mismo desenlace, otorgando así una falsa sensación de decidir sobre el transcurso de la historia.
Ah! Y este no es ningún tipo de post patrocinado o algo así.
El otro día comentaba lo bien que lo estaba haciendo Microsoft en el mercado lúdico, sobretodo refiriéndome a la fantástica implementación de la plataforma Live. Pues bien, parece que su buen hacer todavía no ha terminado. El gigante de Redmond acaba de confirmar que abrirá dicha plataforma (Live) para que cualquiera (con conocimientos, claro) pueda crear juegos para Xbox 360 y distribuirlos digitalmente sin necesidad de adquirir costosos kits de desarrollo ni pagar royalties a precios prohibitivos. Todo a través de XNA, su entorno de desarrollo que, hasta ahora, solo permitía distribuciones entre los socios del mismo.
Esto significa que en poco tiempo estará a disposición de todos los usuarios de Xbox Live un enorme catálogo de titulos amateurs, dónde probablemente encontraremos algunas pequeñas joyas, grandes ideas que demuestren una vez más que los presupuestos multimillonarios no son requisito indepensable para crear un gran juego.
Una de las mayores y más reiteradas críticas que han recibido Sony y Microsoft en esta generación de consolas es el no haber sabido evolucionar, el no haber apostado por experimentar con nuevos tipos de juego, con nuevas formas de jugar y, a diferencia de Nintendo, el haber dedicado todos sus esfuerzos únicamente en ofrecer mayor calidad audiovisual. A mi modo de ver, aunque al final la apuesta supuestamente desinteresada de Nintendo es en realidad el único modo que tenía de plantar batalla, esta es una crítica absolutamente justificada. Sin embargo, gracias a esta apertura de su sistema, Microsoft puede lograr un soplo de aire fresco que siempre necesita la industria, el lograr que desarrolladores noveles, sin experiencia ni recursos, puedan hacer llegar sus ideas, algunas de ellas previsiblemente frescas e innovadoras, a millones de jugadores en todo el mundo.
Los primeros títulos disponibles serán estos cinco:
- Little Gamers: Un juego de acción lateral en 2D inspirado en títulos como Metal Slug.