Kindle 4 de Amazon, análisis

Hacía tiempo que le venía dando vueltas, y al final me he decidido y he adquirido un lector de libros electrónicos. En concreto se trata del denominado Kindle 4, el modelo más básico de Amazon: sin pantalla táctil (Kindle Touch) ni en color (Kindle Fire), pero que cumple a la perfección su cometido: leer.

Aquí van mis impresiones sobre el mismo:

  • La pantalla, sin duda la gran baza de este tipo de dispositivos. Estos dispositivos poseen una pantalla en escala de grises y no retroiluminada, por lo que es necesario disponer de una buena iluminación para poder leer. Aunque gracias precisamente a esta tecnología, la tinta electrónica ofrece una experiencia de lectura cercana a la de un libro impreso, con lo que el desgaste de nuestros ojos es mucho menor que con las pantallas convencionales. Además, estas pantallas solo gastan energía cuando cuando actualizan su contenido (por ejemplo al pasar de página.
  • Es extremadamente ligero. Tan solo pesa 170 gramos, menos que la mayoría de los libros en papel.
  • Los botones de avanzar y retroceder página, situados en los laterales del dispositivo, están muy bien diseñados. Además de resultar muy accesibles ofrecen un tacto muy cómodo al ser pulsados sin dejar de ofrecer la resistencia necesaria para que no los apretemos por error al sujetar el dispositivo. Por otra parte, debido a su ajustado peso y tamaño, con algunos minutos de práctica, es posible usar el dispositivo con una sola mano.
  • No dispone de salida de auriculares ni de altavoces. Si alguien desea un dispositivo más polivalente que le permita escuchar música o audiolibros, éste no es su dispositivo.
  • Dispone de 2 GB de almacenamiento, de los cuales aproximadamente 1,4 GB están disponibles para el usuario. Puede parecer poco, pero hay que tener en cuenta que es raro el libro electrónico que supera el megabyte de tamaño.
  • El diccionario de la Real Academia Española integrado. Quizás muchos lo consideren algo secundario, pero a título personal, me parece un añadido muy bien implementado que convierte la experiencia de lectura, sobretodo en obras cuyo vocabulario es especialmente oculto, en una experiencia mucho más cómoda. Basta con situar el cursor mediante el “pad” al principio de la palabra cuyo significado desconocemos, y se mostrará una pequeña ventana emergente con la definición que buscamos.
  • El sistema operativo y la respuesta general del dispositivo. No había utilizado antes ningún Kindle, pero sí algún que otro lector de libros electrónicos de otras marcas, y me ha sorprendido muy gratamente la velocidad de respuesta del dispositivo. El cambio entre páginas es de unas pocas décimas de segundos, y todo el sistema operativo que lo sostiene se mantiene en un segundo plano, convirtiéndose en invisible para no molestar y que el usuario se centre en aquello por lo que en definitiva ha adquirido el dispositivo: para leer, sin molestias y sin complicaciones.
  • La batería. Amazon presume de 1 mes de duración utilizando el dispositivo “de un modo normal”. A efectos prácticos, mencionar que ya he leído un par de novelas de unas 300 páginas cada una, he jugueteado con el navegador web y con otras opciones, y la batería apenas ha perdido un cuarto de su capacidad.

La única verdadera pega que le encuentro, es en realidad consecuencia de la política tan cerrada que tiene Amazon. Es cierto que la compañía ofrece a sus clientes un fantástico ecosistema literario y que además con su apertura en España y otros países Europeos ofrece un catálogo considerable en otros idiomas distintos al omnipresente inglés, pero todo ello a costa de encorsetar a los usuarios con DRM y formatos propietarios. Por lo tanto, priori, no podemos adquirir libros en otras tiendas distintas a Amazon ni utilizar por ejemplo, el formato epub, sin duda el más extendido. Afortunadamente, esta carencia es fácilmente subsanable gracias a Calibre, un fantástico software open source y gratuito. Gracias a este programa podemos gestionar nuestra librería electrónica y convertir los libros al formato Kindle de forma muy sencilla y transparente.

En resumen, se trata de un gadget prácticamente perfecto para su cometido: leer.

Aprovecho estas últimas lineas para resaltar un enorme problema legal del que adolece la industria literaria Española. Aduciendo a tecnicismos, ciertamente demagogos, que solo algunos lumbreras disfrazados de legisladores sabrán discernir, el IVA que grava los ebooks es muy superior al que grava los libros tradicionales en papel. Algo que debería cambiar cuanto antes si verdaderamente quieren impulsar la difusión de la cultura a través de las nuevas tecnologías.

 

5 comentarios

  1. Buen analisis del Kindle 4.

    Tan solo añadiría que Amazon presta el servicio de subir y convertir archivos PDF,DOC entre otros a AZW mediante correo electronico.
    El documento o documentos se envian a nuestra cuenta de correo [email protected], poniendo en el asunto “convert” en caso de que queramos pasar el documento al formato de Kindle o dejando el campo en blanco para pasar el documento tal cual.
    Pasado un minuto o un par tendremos el documento en el kindle via wifi o 3G, y si no disponemos de conexión lo podemos hacer via USB desde la web de Amazon.
    Es un gran dispositivo y la verdad es que una vez lo tienes no parece que haya problemas con el tema de los derechos DRM y que solo puedas comprar en su tienda.

    PD: Amazon ofrece mas de 1500 libros en español gratuitos, casi todos ellos clásicos de la literatura castellana, y poco a poco va aumentando la oferta.

  2. Gracias por la info.
    Solo mencionar que a pesar de la gran cantidad de libros en español libres de derechos de autor, Amazon debería de realizar un mayor esfuerzo en mejorar el formateo de los mismos.

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